Radiancia crística: El cristal de la eternidad
Ser galáctico - Sincronización con Gaia a nivel de nuestro cuerpo Crístico - Difusión de la unidad
Usa este mantra: "Soy un cristal de la eternidad y extiendo mi luz sobre esta tierra".
El cristal de la eternidad es profundamente sagrado. Es - y nos permite ser.
Lo siguiente es una expresión, desde otro ángulo, de lo que estamos experimentando en el despertar de nuestro Ser Galáctico y su sincronización con Gaia.
Desde el Alfa...
Para empezar, recordemos el cristal Alfa y el cristal Omega. El primero es un cristal transparente, ligeramente azul claro, muy estrellado. Parece contener todos los códigos y símbolos de nuestros orígenes. De gran pureza, lleva una enorme energía de creación, sin ninguna limitación. No almacena ninguna información sobre experiencias. No tiene memoria ni condicionamiento, es la energía del origen, del principio. Se aloja en el corazón de nuestro Ser Galáctico, respondiendo allí a la ley de cohesión. Sin embargo, también desciende a nuestro chakra raíz y sube como si le gustara pasear de su cabaña.
...en el Omega
El segundo cristal, Omega, tiene la apariencia de un diamante negro. Su material, hecho solo de partículas adamantinas, no contiene luz reflejada. Es la energía del Todo. Es la unidad. Está posicionado en el chakra coronario de nuestro Ser Galáctico y abre una puerta tanto al vacío como al Todo. Cuando exploramos este aspecto, sentimos un espacio infinito, que contiene todo lo que existe, vacío o en un único punto. Una sensación de perfección y misión cumplida nos envuelve. Todo está ahí y todo siempre ha estado ahí, ya que aquí el tiempo ni siquiera existe más o, a lo sumo, como un vínculo.
alegría, radiante, pulso óptimo, eje vertical, códigos de origen, planetario, unidad, omnipresencia
